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Sería imposible que pretendiéramos visitar el Románico del Norte de la Provincia en un único viaje. El curso alto del Pisuerga, las comarcas de Cervera de Pisuerga y Aguilar de Campóo hasta los límites con Santander y Burgos ofrecen tal concentración de edificios y restos románicos que deberemos dividir en dos rutas para ver al menos lo más destacable.
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Esta
primera en torno a Aguilar de Campóo podríamos llamarla ruta de los
monasterios, ya que partiendo de San Andrés del Arroya, típico monasterio
cisterciense fundado a fines del siglo XI, verdadera joya del arte palentino,
en la que destaca su claustro, iglesia y sala capitular, visitaremos otros
cuatro.
Pero antes pararemos en Moarves de Ojeda para contemplar la bella portada de su
pequeña iglesia con un friso muy bien conservado que nos muestra las cotas de elegancia que
puede alcanzar el románico popular.
Muy cerca de Olmos de Ojeda, en una finca particular, se conserva el que fuera
monasterio femenino de Santa Eufemia de Cozuelos.
De época románica, conserva íntegra la iglesia, construida en el siglo XII, que
muestra la influencia de Frómista y de los talleres de San Andrés del Arroyo.
En Vallespinoso de Aguilar, en un paraje pintoresco, antes de entrar en el
pueblo, veremos la ermita de Santa Cecilia y bordeando el pantano de Aguilar
llegaremos a Barrio de Santa María. Rodeada de casa blasonadas se levanta la
iglesia parroquial, que conserva el ábside románico. Y a las afueras la ermita
de Santa Eulalia, pequeña joya del románico palentino.
En Aguilar todo el pueblo nos habla de su pasado históricos En cuanto a sus
monumentos románicos, la iglesia de San Andrés y la de Sta. Cecilia, a los pies
del castillo, son la antesala del monumental monasterio de Santa María la Real.
Fundado en el siglo IX, los premonstatenses lo habitaron desde 1162 hasta su
exclaustración el siglo pasado. Desde él irradió la cultura a toda la comarca.
Lomilla, cerca de Aguilar, es un ejemplo de las
pequeñas iglesias del Norte. Siguiendo la carretera nacional hacia Palencia aún
encontramos los dos últimos monasterios. El de San Vicente en Becerril del
Carpio, del que sólo se conserva la iglesia y el de Santa María de Mave,en una
campiña agradable bañada por el Pisuerga, cercano a paisajes pintorescos. Su
iglesia, construida a principios del siglo XIII, es uno de los más completos
edificios románicos de la región.
No se agotan aquí las posibilidades del viajero. En esta zona deberá estar atento a cualquier indicación. Arte y paisaje se alían magistralmente para invitarnos a parar.
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Esta
segunda ruta por el Románico del Norte de la Provincia nos llevará desde
Aguilar a los altos valles de la Provincia. Señalamos unos hitos en el camino,
pero el viajero podrá completar el recorrido con la visita a otras localidades,
donde siempre encontrará un pretexto para la parada. Arte y paisaje se combinan
perfectamente.
El primer punto de nuestro itinerario será Cillamayor. Su parroquia, dedicada a
Santa María la Real es posiblemente la iglesia de un antiguo convento.
Construida a finales del siglo XII, es muy interesante su colección de
canecillos
En Matalbaniega, la iglesia de San Martín domina el pueblo desde una loma,.
También debió de pertenecer a un conjunto monacal y su colección de canecillos
es asimismo interesante.
En un agradable paisaje se construyó la
iglesia de Villanueva de la Torre.
De corte popular, a diferencia de otras iglesias del Norte que llevan espadaña,
ésta lleva torre.
Revilla de Santullán tiene en su pequeña iglesia una de las portadas
más bellas del románico. Excelentemente conservada, su escultor firmó en la
piedra su obra.
De los restos románicos de la iglesia parroquial de Brañosera dedicada
a Santa Eulalia lo más destacaba es su antigua portada sobre la que se abre una
pequeña ventana.
En Salcedillo, cerca ya de Cantabria, el pintoresquismo del pequeño caserío se
complementa con una iglesia de sabor popular. Muy cerca del pueblo se ve pasar
una antigua calzada romana.
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Empezaremos esta tercera ruta descendiendo
hacia Cervera, descubriendo multitud de pequeños pueblos donde siempre
encontraremos algún recuerdo románico.
La primera parada de nuestro recorrido será la iglesia de San Cornelio y San
Cipriano en San Cebrián de Mudá, con reformas góticas e importantes obras de
arte, que muestra una típica espadaña, elemento frecuente en las iglesias
norteñas.
Perazancas es uno de los más representativos pueblos del románico palentino. La
iglesia parroquial comenzada a construir de forma suntuosa, conserva
una bella portada románica y ábside.
Pero lo más llamativo es la ermita de San Pelayo. Primor del románico
lombardo con pinturas murales del siglo XII.
Cervera de Pisuerga, villa norteña rodeada de pantanos, el de
Requejada al norte y el de Ruesga al Oeste. mantiene aún el ernpaque de su
hidalguía en sus fachadas de piedra blanca, el orgullo de los escudos en sus
casonas, el encanto ancestral en sus aleros tallados y su plaza porticada de
columnas de piedra, y toda la magia en su paisaje.
Tomando la carretera que une Cervera con Potes llegaremos a San
Salvador de Cantamuda, cabeza de la Región de la Pernía, con casas hidalgas y
rollo del siglo XVI.
Su iglesia perteneció a un antiguo monasterio y se construyó en 1 181 por la
condesa doña Elvira.
La unidad del conjunto, que incluso conserva el altar románico, la convierten
en uno de los principales monumentos de esta época en la Provincia.
Su espadaña es quizás la mejor y más completa del estilo en Palencia.
El viajero que se dirija hacia Guardo podrá visitar Pisón de Castrejón, donde
podrá encontrar un bello templo románico de transición del S. XII junto a la
carretera.
Amparado por un pórtico del S XV hay un extraordinario apostolado gótico de
ropajes minuciosos bajo los doseles.
Asimismo, el viajero podrá completar su idea de arte en la zona
parando en algunos de los muchos pueblos por los que pasará. De seguro siempre
encontrará algo que le llame la atención.